Despréndete de lo que deseas para conseguirlo
Es increíble comprobar cuanto cambian las cosas cuando se empiezan a aceptar. Incluso la tarea más ingrata y desagradable puede transformarse si se observa con una nueva mirada.
Únicamente con la aceptación, los conflictos empezarán a transformarse. El rechazo se disolverá y dejará de atraparte. Si realizas una tarea con amor, cualquiera que sea, esta dejará de convertirse en una carga para ser una bendición.
Si, la vida resulta paradójica y solo puedes dejar atrás lo que detestas cuando ocurre una de estas tres cosas:
       1)    Lo aceptas.
       2)    No lo aceptas; pero aprendes a amarlo.
       3)    Ni lo aceptas ni lo amas; pero aprendes su lección.
Aprender a soltar es la alquimia de la transformación. Las cosas ocurren desde el quererlo pero no necesitarlo (desvincularse del resultado sin ejercer presión en él). El deseo puro no alberga necesidad, así como el amor incondicional no implica dependencia. Los arreglos forzados, a la larga, terminan siempre por crear problemas mayores que a los que tratan de evitar.
Un ejemplo práctico: si en tu trabajo llega el día en que no sabes cómo proseguir, agradécelo, bendícelo y déjaselo con amor a otro. Cuando abandones tu posición con gratitud, surgirá alguien que la ocupará de inmediato y realizará tu labor con tesón. Lo que para ti significaba un fastidio, para otro puede suponer alegría y una auténtica bendición.
Otro ejemplo muy real: si no puedes dejar de mirar el reloj durante todo el santo día es que no estás en tu trabajo, ¡Estás en el trabajo de otro! Si no lo amas, no es tu trabajo: ¡Es tu pesadilla! Margaret Stortz lo captó y escribió: “Se requiere mucho valor para alejarse de lo familiar y aparentemente seguro y lanzarse hacía lo nuevo. Pero no hay seguridad en lo que ya no tiene significado. Hay más seguridad en la aventura y la excitación; en el movimiento hay vida y en el cambio, poder”.¿Resuena en ti?
Veamos que está ocurriendo en nuestros días:
Cada vez más personas se dan cuenta de que su corazón está en otra parte. Su alma sabe que cualquier cambio exterior requiere de una transformación interior. Y pasar a la acción. Cuando han hecho todo lo que está en su mano, entonces se despegan del resultado y confían. Y más pronto que tarde su mayor bien se hace presente sin ejercer ninguna presión.
  
El vacío abundante
Un poco de feng—shui: si deseas algo nuevo en tu vida has espacio para poder recibirlo. Un poco de zen: el vacío es potencial. Y un poco de poesía: el vacío es bello.
Si has meditado sabrás a qué me refiero.
Lo que trato de expresar es que la manifestación de deseos requiere espacio para crecer. Y cuanto más puro es el vacío, más potente es su poder de atracción. El vacío es natural y necesario en todo proceso evolutivo, no tiene nada de malo. El universo necesita del vacío para expandirse.
Los científicos describen un átomo como vacío, pero no un vacío inerte, sino un vacío pensante. Algo así como un océano de sabiduría infinita. Como se dice en la película (What the bleep do we know?) ¿Y tú qué sabes? “En el principio estaba el vacío rebosante de posibilidades infinitas, de las cuales tu eres una”. ¡Qué hermoso pensamiento!
Los físicos cuánticos saben que todo es energía vibrando a diferentes frecuencias (y eso nos incluye a nosotros: somos campos de energía). Para D. Bohm, eminente físico de partículas, hablar de un mundo material no viviente es una completa abstracción. Paradigma de la “superstición del materialismo”: el mundo material es un campo inteligente y vibrante. Y la experiencia sensorial, totalmente ilusoria. No es ciencia ficción. Es un paradigma de la realidad definitivo. Revolucionario.
Los científicos han detectado la “masa perdida” del universo después de medir la fuerza gravitatoria total del cosmos y comprobar que no se corresponde con la materia visible que miden sus instrumentos. Y en consecuencia, reducen la visión del cosmos: un 4% de materia visible, un 23% de material “no visible” y un 76 % de “masa perdida” concluyen que ¡La mayor parte del universo está formado por materia no perceptible!  Y, sin embargo real. El vacío puro es una fantasía.
¿El vacío, está realmente vacío? Lo que sabemos ahora es que el vacío, contiene una cantidad de energía enorme. Tanto es así que ¡Hay más energía disponible en el universo inmaterial, que en el material! El vacío cuántico es un campo de información pulsante, un hervidero de partículas tan efímeras en el tiempo que se les conoce como “virtuales”. ¿Qué sabemos de ellas?, ¿Para qué sirven? Hacen posible que cada punto del universo interactúe con el resto. Entran y salen —aparecen y desaparecen— de la “realidad”, y al hacerlo, condensan una cantidad de energía ilimitada.
¿Podrías comprender que no estás en el universo, sino que eres el universo? Libros como El universo en un solo átomo del Dalai Lama, El Universo Vecino de Marcus Chown, La ciencia y el campo akásico de Ervin Laszlo, son lecturas que nos dan en qué pensar.
Desconocemos nuestro potencial creativo.
Si honráramos esa cualidad, la humanidad ascendería de inmediato a otro nivel de realidad. Y los deseos se cumplirían un instante después de haber sido formulados.